Vaya que este mes ha sido diferente. Lo que una vez pensé divertido se torno aburrido y viceversa. Pero en fin después de varios días de penumbra abrí la ventana de mi habitación para ver que la luz entrara. Es raro ese efecto que la luz tiene en nosotros. Cuando mas iluminado se esta es cuando menos se pueden abrir los ojos. Encandilado salí a mi sala donde mi buena amiga la torna mesa me esperaba con mis ultimas adquisiciones en música.
Fotitos si hacen click!

Empezare primero con esta banda que se ha encargado de hacer estos días un poco mas serenos para mi. El disco Tigermilk de Belle and Sebastian fue el primero que la banda británica publico, y a sido catalogado como uno de esos discos que deberías escuchar antes de morir pero yo la verdad no creo mucho en eso, en ves de hacer ese tipo de listas solo deberíamos escuchar todo nuestro alrededor hasta toparnos con lo que nos gusta lo suficiente como para seguirlo. Pero bueno siguiendo con el disco… Stuart Murdoch forjo un estilo bastante “escuchable” con sus canciones y una formula para hacer canciones a la que se apegaría definitivamente, el “escribir la letra es primordial, la música sale subsecuentemente”.

Y así fue que las canciones de Murdoch, con letras verdaderamente pensadas y con ritmos bastante ligeros, fueron convirtiéndose en historias mías, personales, y de mi pasado. Cada vez sentía mas que a veces “esa canción” o “aquella” habían sido escritas para describir lo que me había pasado. Y eso me llevo a comprar Push Barman to Open Old Wounds, fue difícil encontrarlo pero al final formo parte de mi colección de ele pes y fue uno de esos discos que te hacen tomar una bocanada de aire antes de poner la aguja sobre el vinillo, las demás emociones llegaron conforme las canciones pasaban.

Por ultimo en esta sección de música que influyo en mi mes, pongo este set de discos que por fin conseguí 69 love songs de The Magnetic Fields. Este set de discos, 6 en total, contiene una carga emocional bastante asfixiante. Las 69 letras escritas por Stephin Merrit para este disco tienen todas un alto contenido de realidad y crudeza que solo se pueden escuchar al estilo de Merrit. Las canciones cambian mucho de forma y estilo, pero al final todas tienen ese mismo contexto que este disco engloba, creo yo, casi al 100% el amor y todo lo no bonito de este, que al final termina haciéndonos pensar en que las cosas malas de todo lo que pasamos en nuestras relaciones pasadas o por pasar pueden ser dignas de recordarse también.
Bueno, dejo esto de escribir ya porque ha llegado la hora de la comida. Y pues si un dia tienen ganas de bailar poquito al ritmo de las trompetas de Belle and Sebastian o ponerse bien melancólicos con 69 love songs pasen a visitar y ahí ponemos las bocinas a sonar.
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